-¿Has pensado en lo que te dijo mi madre?
-Si.- Respondió la chica cerrando su taquilla.
-¿Y?
-¿Y?¿Qué?
-Que has pensado.
-Todavía no lo sé. Aunque creo que lo haré, tampoco es para tanto.
-Si, que es para tanto, créeme lo de ser modelo no es tan bonito como lo pinta mi madre.
-Mira, creo que lo voy a hacer, solo es una marca de maquillaje.
-¿Enserio?¿Lo vas a hacer?
-Me encanta que mi mejor amigo me apoye en una decisión como este.
-Lo siento, pero... no creo que sea bueno. Mira, haz lo que quieras.- Suspiro.
-¿Eso significa que me vas a apoyar?
-Si.- Dijo poco convencido.
-Gracias.- Le sonrió la chica.
-Ah, tengo algo para ti.- El chico sacó de su mochila dos carnets.- Este es para ti.
-Los has conseguido.- Grito emocionada mientras se lanzaba al chico rodeándole su cuello con sus brazos. Acto seguido se echó para atrás rápidamente.
-Emmm si.- Le sonrió el castaño.
Se colocó un mechón de su pelo rubio detrás de la oreja. Por el rabillo del ojo vio a un grupo de chicas cuchicheando sobre ellos y la escena.
-¿Estas seguro de qué quieres hacerlo?
-No creo que ahora allá vuelta atrás.- Le volvió a sonreír.
-El martes será el día.- Exclamo mientras meneaba el carnet en sus manos.
-Claire, os tenemos que pedir un favor a ti y Tiana.
-Claro, ¿qué ocurre?- Sonrió la rubia.
-La verdad que es un tema un poco peliagudo.
-Chicas, ¿qué pasa?- Preguntó más preocupada.
-Veras, es por Mulan,...
-Es una larga historia.- Intervino Rebecca- El caso es, que nos gustaría contar con ustedes para decir que esta apuntada en Cocina.
-Pero... ¿porqué? Además no creo que...
-Por favor, Claire, sino ella se puede meter en un lió. No te preocupes no es por nada grave pero lo necesitamos. Por favor.
-Chicas yo lo siente pero es que así... sin saber el porqué ni nada...
-Claire, por favor, sino podrían echar a Mulan.- Dijo Mérida.
-Pero... además... Tiana... no creo...
-Os lo explicaremos, pero nos tenéis que dejar claro que nos apoyareis.- Le toco el brazo Rebecca.
-Buenos días clase.- Dijo con aire cantarín la tutora entrando en clase.
-Buenos días Giselle.- Dijeron varios alumnos a la vez.
-Te lo explicamos en la cafetería.
-Chicos, sentaros.- Dijo dando palmadas.- Bueno, aunque me habría gustado hacer esto antes, no hemos podido, así que creo que ya toca. Vamos a elegir el delegado de clase.- Grito tras una pausa.
Los alumnos empezaron a susurrar aunque no se veían muy emocionados.
-Bueno, en estas semanas las personas que se querían presentar como voluntarios ya me lo han dicho. Así que los posibles representantes del aula 2C son Naveen, Jasmín y Tiana.- Indico la profesora con la mano a los alumnos que se acercaran.- Bueno, ahora ellos expondrán sus ideas y después os daré un papel a cada una para que pongáis el nombre del que queréis que sea el delegado del aula. Antes de nada, ¿alguien más se quiere presentar?- los alumnos se miraron entro con poca ilusión- ¿no?¿nada? Pues comencemos.- Sonrió la pelirroja.
-¡Punzie!- Grito la chica que corría por el pasillo.
-¿Qué pasa?- Le sonrió la chica rubia que guardaba los libros en su taquilla.
-Por favor dime que te deja, por favor dime que te deja, por fa, por fa, - le suplico la chica de pecas con los ojos cerrados y los dedos de las manos cruzados.
-Lo siento...- comenzó a decir antes de que Anna diera un grito de frustración- ya sabes como es, y además, ya te avise que no me iba a dejar.
-Jooo, pero es que no quiero ir sola.
-Lo siento Anna, pero yo no puedo.
-Bah, tranquile se lo pediré a Elsa.
-¿Estas segura? Ya sabes que a tu hermana...
-Lograre que venga a la fiesta.
-Bueno vale, lo siento. Pero ya sabes lo que me gustaría a mi ir.
-Lo sé, tranquila.- Le abrazo.- Bueno me voy a convencer a mi hermana.- Se despidió.
Pero la joven siguió mirando a su amiga mientras avanzaba, lo que hizo que chocara y se tropezara.
-Lo siento.- Noto como la cogían antes de que llegara al suelo.- ¿Estas bien?
Anna se quejo, pero entonces levanto la vista. Vio un guapo chico de ojos verdes y pelo castaño, tenía las mejillas sonrosadas y una suave sonrisa.
-Si, si , tranquilo a sido culpa mía.- Se recolocó rápidamente tras unos segundos.- Mis padres siempre me lo dicen que me fije bien por donde voy que doy una patosa, pero luego a la hora de la verdad siempre miro a todas partes menos a donde debería mirar, o al menos... eso es lo que dice mi hermana.
El chico se rió.
-Hans, vamos.- Le grito un chico agarrándole del brazo.
-Adiós.- Le grito.
-Adiós.- Se despidió Anna con los dedos de las manos.
Y vio como su salvador desaparecía entre la multitud del pasillo, aunque logro oír como se amigo gritaba que irían a la fiesta de piscinas del fin de verano.
-La fiesta...- susurro Anna- Elsa.
-¿Qué? No ¿Por qué?¿Sabéis el lió en el que me meteríais?- Gritaba la afroamericana en la cafetería.
-Tiana, tranquilízate.- Le pidió Rebecca.
-Yo lo que no entiendo es el por qué.- Dijo Claire.
-Por igualdad.- Exclamó Merida.
-¿Qué?
-Os lo explicamos siempre y cuando podamos contar con vosotras y no se lo decís a nadie.
Las tres chicas del club de Cocina se miraron entre si.
-¿Qué ocurre?
-Mulan se quería puntar al club de Artes Marciales, pero era solo para chicos.- Contó la nativa.
-No me gusta por donde va esto...- Comento Blanca.
-El caso es que Mulan esta apuntada en el club como Ping y como cada alumno tiene que estar apuntado obligatoriamente en un club Mulan necesita un club...
-En el que pueda estar apuntada y nadie vea su ausencia.- Concluyo Tiana que tenía los brazos cruzados.
-Exacto.- Volvió a exclamar Merida pegando un pequeño brinco en la silla.
-¿Lo podréis hacer?
Las tres chicas se volvieron a mirar. Blanca y Claire sonrieron a Tiana.
-Gracias a ellas eres delegada.- Le sonrió Claire.
La chica de piel oscura puso los ojos en blanco y miro al lado opuesto de su amiga pero allí le esperaba la sonrisa de Blanca.
-Agh, de acuerdo.- Grito al fin.
-Oh vamos Elsa, ¿por qué?
-Anna te digo que no. No quiero y ya esta.
-Oh, vamos nos han invitado a una fiestas. Decir que no a la invitación es de mala educación.- Dijo mientras perseguía a su hermana por el pasillo de su casa.
-Anna, - se giro la rubia y miro a la pelirroja a los ojos- he dicho que no. No quiero y punto.
-Oh,- giro la cabeza,- vamos,- volvió a correr al ver que su hermana avanzaba a su habitación- a Rapuncel su madre no la deja y le encantaría ir, tú que puedes ves aunque sea por ella,- vio que Elsa aun seguía sin emoción- dime solo dos razones para no ir.
-Vale, odio las fiestas, odio las piscinas, odio estar con personas que no conozco, odio los sitios con muchas personas y aun más si voy a estar en bikini delante de esas personas.
-Vale- exclamo Anna- pero aun así yo estaré contigo,- le cogió de la mano- no dejare que te sientas incómoda o sola.
-Lo tengo que pensar.
-¡En serio! Quiero decir,- se aclaro la garganta- de acuerdo, ya me dirás cuando lo hayas decidido.
Elsa entro en su habitación con una sonrisa por las ocurrencias de su hermana, a un metro y medio suyo Anna estaba saltando de felicidad tras saber que hay alguna posibilidad de que le acompañen a la fiesta.