viernes, 28 de agosto de 2015

Capítulo 7. Sábado noche

Jasmín se encontraba estudiando en su habitación, estaba sentada en su escritorio con los apuntes de geografía. Le gustaba bastante la geografía, siempre había soñado con conocer todo el mundo y tener millones de aventuras, sola, en grupo con sus amigos o en pareja.
La verdad es que había viajado bastante con sus padres, había estado en muchas playas paradisíacas de vacaciones, y a conocido capitales de casi toda Europa, en ese sentido tiene suerte. Pero aun así, no es suficiente, ella no quiere ir a las ciudades más glamurosas del mundo, ni las playas con la arena blanca y fina y el agua cristalina. Si no que quiere conocer el mundo d verdad, conocer a las personas y los lugares donde va, quiere ir a Asia, África, recorrerse toda Sudamérica, pasearse por la muralla china y por las demás maravillas del mundo. Quiere hablar con las personas y no solo con los trabajadores para pedirle que le raigan bebidas, quiere ver si la luna y las estrella se ven diferentes en otros lugares, acariciar a los animales, ver los distintos colores de los lugares, quiere ver el mundo con los ojos de otras personas.

Jasmín levantó la vista hacia la ventana, el sol se estaba poniendo y el cielo estaba dejando ese color azul por los anaranjados de la puesta de sol. Se levantó y avanzo lentamente hasta la ventana, se fijó en las calles más lejanas y pobres, donde nunca había paseado.  Un pequeño gatito se paseaba entre sus piernas y maullaba ligeramente.
-Oh, Rajar, ¿cómo voy a conocer el mundo si ni siquiera conozco mi propia ciudad donde me crié?- Suspiro cogiendo a su anaranjado amigo.
-¡Jazmín!- Gritó un hombre detrás de la puerta.
-¡Si, padre!
-¡Sal, te tengo una sorpresa!
La chica dejo a su mascota en el suelo y salió corriendo de su habitación.
-¡Ay! Mi princesita... te he hecho un regalo.- Le abrazo.
-Papá, no hacia falta...
-No, no, no, que ahora que te tienes dieciséis y tienes carnet...
-¿Qué?¿Enserio?
-Lo necesitas para ir al instituto y con tus amigas.- Su padre cogió unas llaves de coche y se las entregó a su hija.- Toma, espero que lo disfrutes.- Le sonrió el hombre mayor mientras le cerraba la mano donde sostenía su hija las llaves suavemente.
Jasmín abrió la puerta principal de su gran casa y encontró delante de esta, aparcado un hermoso coche rojo descapotable con un gran lazo blanco.
-Muchas gracias.- Gritó abrazando a su padre. - Enserio, gracias.


Sentada en la ventana de su habitación se encontraba una pelirroja de cabellos rizados tallando su nombre en un pequeño trozo de madera.
-¿Ya has peleado con tu madre?- Dijo una voz masculina que provenía de la casa de al lado.
-Hombre, el desaparecido. ¿Dónde te habías metido esta semana?
-Estaba ocupado, pero tú en el instituto tampoco te molestabas mucho en buscarme.
-Si, he ayudado a Mulan con el instituto y estaba todo el rato con ella.
-Bueno, y dime, ¿qué ha pasado con tu madre?
-¿Tanto se nota?- Suspiro Mérida.
-Ya hace unos años que empezaste a tallar para relajarte tras una pelea con tu madre.- El chico se fue acercando trepando por el árbol que los separaba.
-Cada día nos peleamos más, John. Es que no se da cuenta que no soy como la chica que quiere que sea, con modales, fina y elegante.
-No, tú eres mucho mejor que cualquiera de esas chicas.-Le susurro el chico.
Mérida no pudo evitar sonreír tras su comentario.

Desde hace años él era una de las personas que le hacia sentir mejor, sobretodo tras las peleas con su madre. Se conocieron a los nueve años cuando Mérida se apunto a clases de esgrima, inmediatamente se hicieron buenos amigos y a los 12 John se mudo de casa con su familia, con la suerte de que sería el nuevo vecino de Mérida. Desde entonces John y Mérida han estado muy unidos, sus habitaciones
estaban enfrente una de la otra y los dos tenían la manía de cuando estaban deprimidos salir fuera. Jhon al balcón y Mérida abrir su ventana y sentase en el banco que había hecho junto a esta, así la mayoría de las veces que uno estaba deprimido el otro se daba cuenta e intentaba animarlo. Lo malo eran los 5 metros que les separaban, por lo tanto si hablaban el problema era que todo el vecindario se enteraba de la conversación, así que uno tenia que trepar el árbol de los Rolfe que unía sus habitaciones.
A pesar de todo el esgrima y esto era lo único en lo que se parecían, John era más refinado y elegante, Mérida busca aventuras y peligro y él prefiere la tranquilidad y alejarse de este, además sale con Sara una chica de familia inglesa muy refinada y elegante que a Mérida no le caía nada bien aunque nunca se lo ha dicho y ella, en cambio, nunca a dado la oportunidad a ningún chico, quiere ser libre y no preocuparse por su pareja ni estar atada a ella.


-Tiana a llegado una pareja a la mesa 4.- Le avisó su compañera de trabajo.
-De acuerdo ahora voy.
Tiana se recolocó su delantal y salió de la cocina. Mientras se acercaba a la mesa 4 cogió su bolígrafo que llevaba en la oreja y preparo la pequeña libreta para escribir el pedido del cliente.
-Bienvenidos al Café Duke soy...
-Tiana Newman.
La chica se sorprendió, esa voz, no podía ser. Rezó a los dioses que no fuea él, pero cuando levanto la mirada lo vio.
-Naveen Maldonia, ¿en qué te puedo ayudar?
-Bueno, nos gustaría cenar.- Dijo cogiendo la mano a su acompañante, una rubia de piel blanca y con graciosas pecas en la nariz.
-No te imaginaba en restaurantes de esta categoría, te esperaba en restaurantes de más clase.
-Si, bueno, mis padres me han cerrado el grifo, y esto es lo que hay.
La morena resopló.
-¿Qué queréis tomar?- Preguntó la morena con poco entusiasmo.
La pareja le dijo su cena y Tiana se fue a cocinas.
-Así, que aquí trabaja Tiana, bueno saberlo.- Susurro el chico.


Ariel se miró al espejo por última vez, no iba muy formal, llevaba el pelo suelto y unos pantalones blanco rotos con una camisa de tirantes suelta rosa.
-Venga Arista vamos.- Le grito Ariel a su hermana que estaba encerrada en el baño.
-Vale, vale, ya estoy. Mira que muchos suelen llegar tarde, ya veras como esperaremos un buen rato.- Dijo saliendo del baño.
Ariel bajo corriendo al salón.
-Me voy, llegare puntual.- Le dio un beso a su padre y a su madre.
-Eso espero.- Le dijo él.
-Adiós.- Volvió a gritar antes de salir por la puerta con su hermana.

-Ariel, tranquilízate, vamos a ver Eric es un buen chico, aunque su novia sea una bruja.
-¿Novia?¿ Quién es su novia?
-Vanessa una que esta en mi clase, no sabes lo mal que me cae.
-No sabía que tenia novia.
-Pues si, es una engreída, insoportable que solo piensa en si misma, no sé como Eric puede salir con ella, parece que lo tenga hipnotizado. Va en serio, mejor que no la conozcas, ni te acerques a ella, te lo prohíbe tu hermana mayor. Bueno en todo caso, además esta Max, es el mejor amigo de Eric y ya lo conoces, ya sabes que aunque no lo parezca y sea un poco bocazas en realidad es muy simpático. Luego también esta...
Arista explicó a Ariel como eran los chicos que conocía.
-Bueno, ya estamos, mira ahí están Max y Eric.- Señalo su hermana a los dos chicos que estaban hablando con otros tres.- Pasatelo bien, ya les he dicho que no se pasan contigo.
-Adiós Arista.- Le dio Ariel un beso y salió del coche.

-Hola.- Saludo la pelirroja a los chicos.
-Hola Ariel.- Le saludo Max. - Mira, estos son Glut, Flotsam y Jetsam- dijo señalando a los últimos que eran gemelos- y Eric.
-Hola.- Saludo Ariel timidamente.
-¿Pasamos al restaurante a esperar a los demás?- Indico Eric.
La chica se pudo sentar entre Eric y Max. Y poco a poco fue llegando los demás integrante del club, con los que eran doce en total. La pelirroja pensaba que iba a estar bastante más incómoda entre tanto chico que no conocía, pero a verdad le hacía feliz que no fuera así Max y Eric eran muy simpáticos y se lo estaba pasando muy bien.
La chica fue al baño y al salir de esta se chocó con un hombre mayor.
-Lo siento mucho.- Se disculpó Ariel.- ¿Sebastián?-  Preguntó al ver que el hombre era un trabajador de su padre con el que tenía mucha confianza y siempre a vigilado a Ariel y sus hermanas cuando sus padres no estaban, por no nombrar que ahora trabajaba como profesor de música en su instituto.- ¿Qué- qué haces aquí?
-Hem... ¡Ariel!¿Y tú?
-Te ha enviado mi padre.
-No le digas que me has visto.
-Si tú no le dices que en el equipo de natación solo hay chicos.
-¿Qué?
-Por favor, si se entera que en mi club solo hay chicos mayores que yo, no le va a hacer ninguna gracia y puede que hasta me haga desapuntarme.
-De acuerdo, pero recuerda no me has visto.
-Gracias Sebastián.- Le abrazo la chica.
Ariel volvió a su mesa pero se sorprendió al ver que su sitio estaba ocupad, en su silla estaba sentada una chica de cabellos morenos y piel blanca. Eric se dio cuenta de que Ariel había vuelto.
-Hay que ver que también es casualidad que venga a cenar con mis amigas aquí, no sabía que la cena de Natción iba a ser en este restaurante.- Dijo la chica que estaba sentada en el sitió de Ariel.
-Si es una gran casualidad- dijo irónicamente Max- Vanessa ese sitio esta ocupado.
-¿Eh? Ah si,si, yo ahora me voy. Mira Eric, ¿esta no es la canción esa que te gusta tanto? Es que mi chico tiene un gusto un poco desfasado,- dijo agarrando la cara de su novio.- bueno, en las mujeres no, en eso tiene buen gusto.- Rió la morena.- ¿Cómo se llamaba el grupo? Journal, Jour...
-Journey.- Dijo Ariel detrás de ella.
La morena se giró y se sorprendió al ver a la chica.
-Ejem, Vanessa esta es Ariel- le explicó Eric- es la nueva integrante del club.
-Ah, hola, yo soy Vanessa la novia de Eric.
-Hola.- Le saludó Ariel.
-Bueno, ya me voy. Adiós cielo.- Le dio un beso a Eric.- Adiós.- Le susurro a Ariel.
Ariel se volvió a sentar en su sitio.
-Así que... ¿te gusta Journey?- Le preguntó el chico de pelo negro.
-Si, bueno, la verdad es que tengo que admitir que 'Don't stop believing' es una de mis canciones favoritas.
-Si, también es una de las mías. Me alegra que te gusten ya estoy harto de que se rían de mi gusto musical.
-No se tendrían que reír la mayoría de las canciones son mucho mejores que las de ahora.
-Yo pienso igual.- Le sonrió el chico.
Ariel no pudo evitar sonreír y mirar hacia su plato un poco avergonzada. Aunque le gusta mucho hablar con alguien de los grupos un poco más antiguos, tenía cientos de discos de los grupos de los ochenta en su habitación, le encantaba tener cosas más antiguas que compraba en las tiendas de segunda mano, como su tocadiscos y todos sus discos de vinilo.

jueves, 20 de agosto de 2015

Capítulo 6. Después de clase.

El timbre sonó, haciendo que los alumnos se alegraran del final de las clases.
Felipe se acercó a Aurora.
-Me ha dicho mi madre que hoy me llevarías a mi casa.- Le dijo la chica.
-Se ve que han hecho una comida con mis padres.
-¿Crees que habrá sobrado postre?
-No lo sé. Pero creo que mi madre esta mañana iba a hacer su famosa tarta de queso.
-Hace días que no como.- Se relamió Aurora.- Venga, vamos, cuanto antes lleguemos menos posibilidades tenemos de que se terminen el postre.- Le estiro del brazo.
-Adiós chicas.- Se despidió la alta rubia.
La pareja llego al parking se pararon delante del coche del chico.
-Oye, Enrique,- le susurro Aurora al mejor amigo de Felipe- ¿crees que cuando me suba en su coche ese grupo de chicas me intentaran matar?
Enrique se rió de su ocurrencia.
-La verdad no lo sé, pero seguro que te odiaran a muerte.
-Lo que me temía.- Se rieron.
-Bueno, subes.- Le indico Felipe.
-Bueno , adiós- se despidió- y que te conste- le gritó a Felipe- que yo esto lo hago por mis padres, subirme en tu coche a mi me da mucho miedo.
-¿Qué dices?
-La chica tiene razón,- le grito Enrique- a la pobre le estas poniendo en peligro.
-Mira mejor no quiero saber lo que os lleváis entre vosotros. Adiós.

Enrique se giró y vio a una chica sentadas en las escaleras, parecía que estaba esperando a alguien. Se fijó bien en ella era rubia y delgada, parecía alta, pero no demasiado. Era Claire.

Claire y Tiana salían de clase.
-¿Cómo vas a clase?- Le preguntó la morena.
-Se supone que Anastasia y Drizella me vienen a buscar.- En ese momento le llego un mensaje.- Aunque van a llegar tarde.- Dijo tras leer el mensaje en el móvil.
-Emm, ¿quieres que espere contigo?
-No, tranquila, vete antes de que se valla el autobús.
-Gracias Cindy.- Le abrazo la amiga.
-No te preocupes por mi.- Le sonrió.
-Hasta mañana.- Le grito la amiga mientras iba corriendo hacia el autobús.
-Adiós.- Susurro la rubia.
Claire se quitó la mochila y se sentó en la escalera a esperar a sus hermanastras.


 -Con que... te vas a unir al club de los dieciséis ¿eh?
-Si- grito Aurora- dos semanas solo.
-Ya era hora enana.
-Perdona si no soy como tú y los cumplo el 9 de Enero. ¿Te das cuenta qué eres el viejo de la clase?
-Ya, ya. Bueno, este año no lo soy, Adam ha repetido, por lo que tiene un año más.
-Bueno, hablando de mi cumpleaños. ¿Te acuerdas que me prometiste regalarme a los 16?
-Tendrás que refrescarme la memoria.
-Lo sabía, bueno da igual, mejor que no lo sepas.- Apoyo la cabeza en la ventanilla.
-No, dime que te prometí.
-No te lo digo porque te verás obligado a hacerlo.
-¿Pero que te prometí?
-¿Seguro que lo quieres saber?
-Si.- Dijo confiado.
-Pues, no no no, que no lo querrás hacer que te meterás en un lió.
-¿Qué? Enserio, que te dije.
-Me prometiste que el día de mi 16 cumpleaños me llevarías a un bar a beber.
-¿Qué? ¿Enserio que yo te prometí eso?
-Si, y tú lo sabes porque te acabas de acordar. Que a mí no me puedes engañar.
-¿Y cómo quieres nos colemos para beber en un bar?
-Oh, vamos... eres uno de los chicos más populares del colegio, seguro que consigues facilmente unos carnets falsos.
-¿Cuándo te lo dije?
-Hace como... año y medio, antes de que te convirtieras en el aburrido que eres ahora.
-No soy un aburrido.
-Si que lo eres. No tienes casi CDs de música para oír en el coche, enserio ¿tú que escuchas cuando vas en el coche?¿las noticias? Porque sólo tienes programado en la radio los canales de noticias y deportes, o vamos, escucha un poco de música.- Aurora buscó un canal musical en la radio.
-Aurora no me toques la radio.- Pero ya era tarde, la canción  I'm Not The Only One de Sam Smith sonaba en el coche.
-Me encanta esta canción.- Le sonrió la chica mientras canturreaba el estribillo.
-No escuchar música en coche no significar ser un aburrido.
-¿A cuántas fiestas fuiste este año? Ni a la mitad de las que te invitaron. Te pasas el día estudiando, sé que quieres ser médico y que para eso hay que estudiar mucho, pero aún así tienes que disfrutar.
-Perdóname si no soy Aurora, el alma de la fiesta. Enserio, ¿cómo haces para tener las resacas que tienes y que tus padres se crean que eres la niña buena que no ha bebido todavía?
-Yo lo tengo fácil.
-¿Así? Dime tu truco para que se lo pueda decir a mis padres, por favor.
-No creo que puedas.- Rió Aurora.
-Ah no, ¿por qué?
-Porque curiosamente tras una gran fiesta me baja la regla.
-Ah, pues no, no puedo.
-Ya te lo había dicho. No, pero ahora enserio, me tienes que prometer que este año iras a más fiestas o sino Enrique y yo te tiraremos lo libros por la ventana y te llevaremos arrastras hasta la fiesta.
-Vale, de acuerdo, te lo prometo.- Dijo mientras aparcaba el coche delante de la casa de Aurora.- Y una promesa es una promesa, así que supongo que te llevare.
-¿A qué te refieres?
-A que te tendré que dar tu regalo regalo de cumpleaños...
-¿En serio? No me lo esperaba.
-¿Me vas que decir que no lo quieres hacer?
-No, por supuesto que quiero. Ay, este es el Felipe de los viejos tiempos, el que siempre me metía en problemas.- Le abrazo, haciendo que moviera sin querer el freno de mano y el coche fuera medio metro atrás antes de que Felipe volviera a pararlo.- Lo siento mucho yo no quería...- Dijo Aurora con la mano en el corazón.
-No te preocupes.- Le sonrió el chico.- Y tú también me metías en problemas alguna que otra vez.- Dijo saliendo del coche.


Ariel se acercó a su madre que estaba en el comedor leyendo una revista.
-Mama.
-Si, hija.
-Mañana me han invitado a una cena con el club de natación, ¿puedo ir? Antes que digas nada, en un club nuevo entonces me iría bien, para conocerlos mejor además de que hay varios amigos de Arista y Adriana que ya conozco. Y que conste que os lo digo con tan poca antelación porque me lo han dicho hoy, la cena es a las 9:30 y prometo no llegar tarde.
Athena se rió de su hija.
-Cariño, por mi claro que puedes ir.
-Gracias mamá, ¿podrás ayudarme a convencer a papá?
-¿Convencerme a qué?- Dijo una voz detrás de ellas.
-Papá, me han invitado a cenar mañana con el club de natación. así nos podemos conocer mejor,
-¿A qué hora es?
-A las 9:30.
-Bueno, si vuelves a las 11 me parecerá bien.
-Mejor a las 11.30. A veces las cenas se alargan.- Dijo Athena.
-Athena...- La mujer le lanzo una mirada a su marido. -Lo que diga tu madre me parece bien.
-Gracias papá.- Le abrazo Ariel.

Ya habían pasado 20 minutos y sus hermanastras no llegaban, sería mejor que se fuera ya a casa.
-¿Estas esperando a alguien?- Sonó una voz detrás suyo.
-¿Qué?- Se giró Claire y vio al guapo Enrique.- Bueno... estaba esperando a mis hermanastras pero ya me voy a casa.
-Si quieres te puedo llevar.
-Oh, no, no, no hace falta.
-¿Por dónde vives?
-Cerca del parque con lago.
-Bueno, yo tengo que pasar por ahí no me importa acercarte.
-No, de verdad, no hace falta.
-No es ninguna molestia.
-Bueno, si insistes.- Le sonrió la chica.
Enrique subió al coche con ella, había esperado allí los 20 minutos que Claire estuvo esperando a sus hermanastras para ver a donde iba y a quien esperaba, al ver que nadie iba y ella no se movía fue a ver que le pasaba. Y ahora la llevaba a su casa. La verdad que le ha mentido, él vivía bastante lejor de dónde ella le había dicho, pero sino seguro que no se habría montado en el coche.

martes, 18 de agosto de 2015

Capítulo 5. Nuevas amigas y nueva tutora

-Ariel, ¿qué te ocurre?- Le preguntó Arista.
-Eso, ¿qué te pasa? No has dicho nada en todo el trayecto.- Le dijo su otra hermana, que en este caso estaba conduciendo el coche.
-Nada.- Dijo sin mucha ilusión.
-¿No estarás así por qué  una de las que esta en este coche se ha apuntado al club de natación?
-Donde, a propósito, solo hay chicos mayores.- Añadió Adriana.
-No es por eso, bueno, si pero no.
-Explícate.- Dijo la que estaba sentada de copiloto.
-Pues, ¿creéis que si le pido a papá que me deje salir a cenar con el equipo de natación me dejará?
-Si sabe que solo hay chicos seguro que no.
-Ya, pero tampoco le voy a pedir permiso para salir a cenar con 12 chicos mayores que yo.
-Yo creo que mamá lo convencerá al final.
-¿Y qué le digo si me pregunta quien va?
-Le diremos que amigos nuestros que ya te conocen.
-Tú tranquila Ariel, que a esa cena iras.- Le sonrió Arista.
-Aunque no te mereces nuestra ayuda.
-Eso es verdad. Nos hemos enterado de que estas en el club de natación por los chicos de nuestra clase en vez de por ti.


Ling seguía en la mesa de suscripciones de Artes Marciales, un joven asiático se acerco a esta.
-Emm, hola, vengo a inscribirme.
-Perfecto,- le gritó Ling.- ¿cómo te llamas?- Le pregunto mientra le daba el papel con la suscripción.
-Soy Ping.- Dijo el nuevo con una sonrisa.
-De acuerdo Ping, el martes será el primer entreno.
-Nos veremos allí.- Y tras esto Ping desapareció por el pasillo.
Al cruzar la esquina Aurora lo abrazo.
-Lo has hecho genial Mulan.
-Emm, gracias, supongo. Aunque no estoy muy segura de lo que he hecho.
-Tú tranquila, no pasará nada. Y si ocurre, nosotras te apoyaremos siempre.- Dijo Mérida.- El martes enseñaras de lo que esta hecha Mulan a esos imbéciles.
-¡Ya lo ha hecho!
-Si, Ariel y lo ha hecho genial.- Volvió Aurora a abrazar a Mulan.
-Lo siento, quería venir antes pero me llevan mis hermanas en coche y se pasan media hora delante del espejo, cada una.
-Tranquila Ariel, no pasa nada.- Le dijo Mulan.
-A todo esto,- Ariel se giró hacia Aurora- ¿quién eres tú y que has hecho con mi amiga?
-Mujer de poca fe. Si quiero puedo madrugar.
-¿Estas muerta de sueño?
-No puedo con mi alma.
-Sera mejor que vayamos ya a clase,  por una vez que Aurora llega pronto al instituto no llegará a clase a la hora.- Dijo Mérida.



-Oh, vamos, date prisa.- Grito la joven de kilométricos cabellos.
-Ya voy, ya voy. No sabía que te gustaban tantos los nachos.
-Pues si, y como vayas con esa rapidez se van a acabar todos antes de que pueda probar uno. Te quieres dar prisa.- Cogió a su amiga del brazo y la arrastro hasta la cafetería.
En menos de una semana la tímida Rapuncel se ha convertido en la chica extrovertida y curiosa que siempre había sido, ahora que conocía a gente y el sitio donde estudiaba ha tenido que dejar la timidez a un lado. La verdad que con la gente de la clase no ha sido muy difícil, Flynn a sido un gran guía y a aguantado todos sus gritos de emoción al entrar en clases nuevas y estar en sitios donde siempre había soñado poder estudiar, la emoción que expone con cada cosa nueva, por lo más simple que fuera, hacia gracia a la clase y ha ayudado a juntarse con la mayoría de las chicas de su clase, quienes nunca se han negado a ayudarla, es más, la mayoría de las veces eran ellas quien le prestaban su ayuda a Rapuncel, y sobre todo estaba Anna, que se había convertido en su mejor amiga.
-¿Contenta? Ya tienes tu taco.- Le gritó Anna.
-Si, pero si fuera por ti ahora llegaríamos a la cafetería y seguro que no quedarían tacos.- Señaló la cola.
-Sabes, me recuerdas un montón a mi tía. La verdad que te pareces bastante y el gesto que acabas de hacer me recuerda a ella.
-¿Tú tía también se enfada contigo para no llegar tarde a la cafetería y poder comer tacos?
-Mogollón de veces, en todas las comidas familiares.- Rieron.

Ariel y Aurora se encontraban en el  jardín al lado de la cafetería, ambas estaban hablando debajo de un árbol.
-Tengo la sensación de que no he visto a Bella en todo el día.
-Yo también Rosa. ¿dónde está?
-¿Tú que crees? En la biblioteca, se suponía que iba a devolver un libro y venía enseguida.
Una chica de pelo castaño se acerco a las dos amigas, parecía algo nerviosa y exhausta.
-Hablando del rey de  roma...
-Bella, ¿qué te pasa?¿Parece que hallas visto a un muerto?- Se preocupó Aurora.
-Nunca adivinareis lo que me ha pasado en la biblioteca.
-¿En la biblioteca pasan cosa?¿Y las cosas que pasan son dignas de contar?
-Muy graciosa Ariel, pero fuera de bromas me ha ocurrido algo muy extraño.
-Dínoslo ya, que nos morimos por saber que te ha pasado.
-Pues,... Adam me ha pedido que sea su tutora y que le ayude a estudiar.
-Espera un momento, ¿qué  Adam?
-¿Qué Adam conoces?
-¿Te refieres al Adam de metro noventa, corpulento y con el pelo largo y rubio?¿El que ha repetido un año y va a nuestra clase?¿El que es conocido como la bestia?
-Si Ariel, ese mismo Adam.
-Pero,... ¿Por qué?- Pregunto la rubia.
-Al parecer su madre hablo con Giselle y ha esta le pareció buena idea de que yo le ayudara en los estudios.
-¿Y como te lo ha pedido?
-Bueno,... pedir, pedir... lo que se dice pedir, no me ha pedido, sino que prácticamente me ha obligado. Y no me a dado tiempo ni decir que si ni decir que no.
-¿Qué te ha dicho?
-Pues... al principio me ha empezado a explicar, luego se ha puesto nervioso, a los nervios le han seguido la furia y básicamente me ha gritado que seré su tutora.
-Entonces,... ¿lo harás?
-Si, quiero decir, supongo.- Suspiro.

martes, 11 de agosto de 2015

Capitulo 4. Los clubs

-Buenos días clase.- Exclamo Giselle con su característica sonrisa.
-Bueno días.- Respondieron los alumnos,
-Antes de empezar con la clase de lengua os quiero decir que el lunes tendremos una reunión de padres, para hablar de lo que vais a hacer durante el curso y sobretodo del trabajo que tenéis que hacer este trimestre.
-¿Qué trabajo?
-Es una sorpresa os la contare el martes después de la reunión. Ahora sacar los deberes que os mande ayer.

-¿Qué te has apuntando al club de arte?- Grito Alan.
-Si, tampoco es para tanto.
-¿En serio? Flynn Rider esta en el club de arte.- Se rió.- Es que no me lo puedo creer.
-Si lo piensas bien tampoco esta mal, no hay casi gente, no hay que estudiar, no hay que aprender nada, no hay que hacer deporte, solo hay que relajarse y pintar, esta chupado, y ademas es un chollo.
-Y además esta Rapuncel, ¿verdad?
-¿Que? No, no es por ella.
-Ya seguro...
-Oye, y tú tanto reírte, ¿a qué club te vas a apuntar?
-Ya sé a cual.- Dijo terminándose su comida.
-¿A si?¿A cuál?
-Cual fue la primera promesa que te hice al conocerte el año pasado en este instituto.
-Que nunca comerías las coles de bruselas de la cafetería y a la semana siguiente te comiste un plato entero por una apuesta.
-Vale,- dijo Alan si que le hiciera ninguna gracia el recuerdo- esa fue una mala apuesta, vomite por tan solo 5 dólares. Pero cuál fue la segunda.- Dijo mientras se sentaba al lado de Flynn. Al ver que este no le iba responder le cogió la cara cuidadosamente y se la giró a la derecha dónde se encontraba la mesa de las animadoras.- Qué tendría a la princesita del instituto detrás mio.- Le susurro mientras veía a Jazmín sentada en el centro de la mesa.
-¿Y como vas a hacer eso?
-Muy fácil acercándome a ella en un club.
-Me estas diciendo que te vas a apuntar a las animadoras.- Se rió el castaño.- La verdad es que estarías muy guapo con la minifalda y los pompones.
-No, me voy  apuntar al club de danza donde ella es la vicepresidenta.
Tras oír esto Flynn se echó a reír.
-Te estabas burlando de mí por apuntarme a Arte y me estas contando que tú te vas a apuntar a Danza. ¿En serio? Y tú que sabes de bailar. Seguro que no entras.
-Eh perdona, soy un gran bailarín, y ya estoy en el club. Además, ya sabes lo que dicen de los chicos que saben bailar.- Le sonrió Alan.
-Al, todo el mundo sabe que eso es una leyenda urbana.
-¿Qué?¿Tienes miedo de que sea verdad?¿Eh?- Le sonrió.
Un grupo del primer curso paso al lado de su mesa y un niño castaño se paro al lado de Flynn.
-Recuerda que te estoy vigilando.- Le murmuro antes de irse con su grupo.
-Tio, ¿porqué te amenacen los niños de primero?- Se rió Alan.
-Es una larga historia.- Suspiro Rider.

Rebecca y Mérida acompañaron a Mulan a apuntarse en Artes Marciales.
-Fa Mulan, para apuntarse a Ates Marciales.- Exclamó Mulan al chico alto que se encontraba de espaldas en la mesa dónde se tenía que apuntar.
-Muy bien, ahora te doy la suscripci...- al girarse el chico se paro en seco.- Amm, pero eres una chica.
-Ya.- Dijo Mulan.
-Espero un momento. Yhao, Chien, ¿podéis salir un momento?
-¿Qué pasa Ling?- Dijo el más alto de los dos chicos que salieron.
-Se quiere apuntar al club.
-¿Quién?- Dijo Yhao, aunque Ling señalara a la asiática.
-Ella, Fa Mulan.
-Pero... es una chica...
-Eso ya lo sabemos, todo el mundo se ha dado cuenta que es una chica, no hay que ser muy observador para saberlo.- Grito Mérida que había perdido los nervios.- ¿Le podéis dar la suscripción del club de una vez por todas?
-¿Qué esta ocurriendo aquí?- Dijo un alto chico asiático de gran musculatura.
-¡Li!- grito Ling- se quiere apuntar al club.
-¿Quién?¿La pelirroja gritona?
-¡Perdona!¡El problema aquí esta en...!
-Mérida ya esta... recuerda no a la guerra.- Le dijo Rebecca con una voz muy relajante mientras la alejaba de los cuatro asiáticos.
-La que quiere apuntarse es ella, Fa Mulan.- Dijo el más alto señalándola.
-¿Y qué ocurre?- Preguntó Li.
-Qué no creo que haya sitio para una chica en este club.
-¿Qué? Se supone que este instituto esta en contra de la discriminación.- Volvió a gritar Mérida.
-¿Quién es el que no deja que pueda entrar en el club?- Volvió a preguntar el más fuerte de todos.
- Yo,- dijo un hombre de mediana edad, bajito- nunca ha habido una mujer y seguirá siendo así.
-Ya habéis oído a Chi Fu.- Dijo Li no muy convencido. El hombre más mayor volvió a la clase feliz de que la disputa terminara.
-Pero,... eso es injusto.- Dijo Mérida más tranquila.
-Lo siento, gracias a Chi Fu esta este club, si el dice que no es que no, a no ser que queramos perder el club.- Dijo Li y después entro en el aula.
Los otros tres chicos miraron a Mulan tristemente.
Mérida grito y cogió a Mulan por el brazo.
-Vamos Mulan esto no se terminará aquí.


Jane se encontraba  sentada en un árbol del jardín garabateando en su cuaderno de pintura intentaba pintar lo más realista posible una extraña flor que se encontraba en los jardines de W.Disney, tiene su cuaderno lleno de animales y flores, sobretodo provenientes de selvas de África y del amazonas.
-Perdona, ¿el club de Ciencias Naturales donde está?- Una voz masculina la llevo a la realidad. Jane miro hacia arriba y vio al chico nuevo de su clase.
-Eh... si, bueno, esta al lado del laboratorio del ala este. Bueno, casi mejor te llevo hasta allí.- Sonrío Jane tímidamente.
-Si no te importa, por mi mejor.
-Eres Tony, ¿verdad?
-Si, ¿y tú Jane?
-Si, sabes, yo también estoy en el club.
-¿En el de Ciencias Naturales?
-Si, me encantan, mi gran sueño es estudiar las especies de África o del Amazonas o algo así sobretodo si pudieran ser monos.- Jane de repente paro en seco, no podía imaginar que pudiera contarle tantas cosas sobre ella a un desconocido.
-La verdad que a mi eso también me encantas, ¿sabes? nunca había estado en un instituto así, en mi antiguo hogar era muy difícil estudiar, y aun más en un instituto así.
-¿De dónde eras?
-De África,- a Jane se le paró el corazón al oír de donde provenía, debía de ser una broma- es más creo que mis padres tienen tu trabajo soñado.
-¿Así?¿Enserio?¿Y qué haces aquí?
-Mis padres han cambiado de trabajo, trabajaban estudiando a lo gorilas y algunas otras especies de monos en su habita natural, pero han cambiado de trabajo aquí en una empresa que cuidan a todos esos animales exóticos que han sido traídos aquí de forma ilegal ellos, como puedes imaginar se encargan de los monos.
-Es impresionante.- Susurro Jane.

-En el grupo somos los mismos del año pasad meno los que se han ido del instituto y dos chicas de cuarto grado y un chico de quinto grado.- Le explicó Megara a Jasmín.
-¿Y un chico de quinto?¿Quién es?- Preguntó Jasmín confundida.
-Ese de ahí.- Le indico su amiga.
Jazmín cuando vio al chico con el que tendría que baila no se lo podía creer. Abrió sus ojos almendrados lo más que pudo y se quedó parada, era imposible. ¿Cómo podría haber entrado al club de Danza? Se dio cuenta que él también le miraba y le debía de hacer gracia ya que se estaba riendo y debe ser de ella.
-¿Quién dejo que él entrara?
-Al parecer a la presidenta le gusto y ya sabes lo que dicen de los chicos que saben bailar...
Alan se acercaba andando a Jazmín.
-Al parecer estamos en el mismo club.- Le sonrió el chico.
-Que ilusión.- Dijo Jasmín irónicamente.
-Que te esta pareciendo el equipo.- Le dijo una rubia despampanante.
-La verdad es que me gusta mucho, creo que voy a estar muy bien acompañado aquí.
-Eso ni lo dudes cariño.- Le dijo la chica de último curso.
-Esperemos que tú sepas estar a la altura de tus compañeras.- Interrumpió la chica morena.
-Si, si que lo estará, eso ya te lo aseguro yo.- Respondió la rubia que no se había despegado de Alan.
-Si tú lo dices... ojalá no te equivoques Peg...- Y la chica de quinto grado se fue lejos de la pareja.
-No hagas que me equivoque, cielo.- Le susurro Peg a Alan.

Una pelirroja bajita se paseaba por el pasillo que daba a la piscina no muy convencida. Miro atrás y dos chicas le animaron para que siguiera adelante. Esta cogió valor y abrió la puerta, la sala estaba llena de chicos, los cuales la mayoría la miraban de los pies a la cabeza,  avanzo tímidamente mirando al suelo, por una parte se alegraba de haberse puesto unos pantalones cortos y no la falda que estuvo a punto de ponerse, pero por otro lado estos pantalones son demasiado cortos. Al llegar en la mesa levantó la mirada y vio a un joven chico de pelo negro y unos hermosos ojos azules como el cielo en un día soleado, oh dios santo esa mirada le hacía derretirse.
-Ven, vengo a apuntarme a Natación.
-Ah, si claro, toma.- Le dio la suscripción.- ¿Cómo te llamas?
-Ariel, Ariel Andersen.
-Eh, es la hermana de Adrina y Arista.- Grito un chico detrás de ella al reconocerla por sus dos hermanas gemelas mayores que ella.
-Ah si, es verdad. Las fiestas en tu piscina son las mejores.
Ariel la verdad no sabía muy bien que hacer si decir gracias o salir corriendo de allí.
-Bueno, seas quién seas, me alegro de que al fin se vuelvan a apuntar chicas a Natación.- Le sonrió Eric.
-Todos nos alegramos de eso Eric.- Grito uno haciendo que la mayoría se rieran.
-¡Cuéntale lo de la cena!
-¿Qué? A si...
-¿Qué cena?- Le preguntó Ariel.
-El sábado haremos una cena todos los de Natación. ¿Contamos contigo?
-¿Qué? Emm, si, claro.- Exclamo.
-Tráete alguna amiga, si quieres.
-No les hagas caso.- Le tranquilizó Eric.- El lunes empieza el entreno y espero verte el sábado.
-Adiós.
Ariel cerró la puerta y fue con sus dos amigas.
-Estábamos preocupadas, tardabas mucho.- Le dijo Aurora.
-El sábado tengo una cena con Eric.- Exclamó la recién llegada.
-¿Qué?- Gritaron las dos amigas.
-Bueno, con el equipo de Natación, pero, da igual, él estará.
Las amigas gritaron de la emoción tras la aclaración.
-Oye, Aurora,- interrumpió una voz de mujer.- la señora Darbus a dicho que mañana tenemos que ir a Teatro para decidir la obra.
-Gracias Esmeralda, lo tendré en cuenta. Oye, Elsa y el club de Moda y Costura, harán los trajes ¿verdad?
-Si, y el club de arte el decorado, con Anna y la nueva, Rapuncel.-Tras esto Esmeralda se fue y aparecieron Rebecca, Mérida y Mulan tirada por esta.
-Tranquila Mulan que tú entraras en el club.- Dijo Mérida.
-Mérida, da igual si no puedo, no puedo.
-No, tú entrarás sin problemas. Aurora necesitamos tu ayuda.

sábado, 8 de agosto de 2015

Capítulo 3. Fin del primer día

Había muchos padres protectores en el quinto grado, pero si alguien tenía una madre protectora era Rapuncel. Apenas había salido de su casa, hasta ahora siempre había estudiado en casa y la única persona a la que podía llamar amigo era Pascal un vecino suyo que había cuidado muchas veces y con la  única persona que había jugado y estado en su casa, la vedad es que le tenía mucho cariño a ese pequeñín, era como su hermano pequeño.
Su madre nunca la dejaba salir de casa, decía que el mundo era un lugar muy peligroso y las pocas veces que había salido por la ciudad era con ella. Además de protectora era una obsesa de la belleza, trabaja vendiendo su propia marca de maquillaje y cremas por Internet, pero poco a poco la marca fue creciendo y con ella el trabajo, así que no podía esta todo el rato encima de Rapuncel y decidió hacer caso a sus suplicas y apuntarla en el instituto. 
Cuando le contó la noticia a Rapuncel, esta no podía con la felicidad, al fin saldría de casa, tendría amigos, haría exámenes, tendría una taquilla,... era o que siempre había visto en las películas los baile, fiestas, los partidos y las animadoras... El simple hecho de comprarse los cuadernos, los bolígrafos y todo lo necesario para tener unos bonitos apuntes ya era mucha emoción para ella, así que no podéis imaginar que sentía cuando guardaba sus libros el la taquilla y poder caminar por esos largos pasillos llenos de estas.
Al no haber ido nunca a un instituto o colegio le pidió a la tutora que si le podría ayudar con algún especie de guía.

-Rapuncel he decidido que tu guía sea...- le dijo Giselle llamando su atención- Flynn Rider.
El chico que vestía una camiseta blanca y una chupa de cuera encima de esta le hizo una seña con la cabeza en forma de saludo, Rapuncel solo dijo un 'Hola' tímidamente.
-No es el mejor estudiante, pero aún con todo es el que mejor conoce el instituto y sus secretos, además sea lo que sea que te diga dudo mucho que te quite la ganas que tienes de estudiar y con suerte se le pegara a él alguna de esas ganas.- Le sonrió Giselle.- Espero que os lo paséis bien.
-Gracias.

-¡Hemos superado el primer día de clase!- Dijo emocionada Ariel.
Aurora se rió de ella sutilmente.
-Menos mal, -grito Mérida.- en clase de historia sentía que me iba a morir de aburrimiento.
-Oye Mérida, ¿tú no haces francés?- Le pregunto Ariel.
-No.
-Uff, menos mal creía que era la única chica de la clase que no se había cogido francés, no sabes cuanto lo odio, el año pasado casi me queda.
-A mi tampoco me gusta nada.- Dijo Mérida mientras cogía su monopatín de la taquilla.- Todavía no entiendo como no hablamos todo el mundo el mismo idioma, enserio, es una tontería.
Las chicas se rieron de su comentario.
-Pues yo estoy contigo Mérida.- Le dijo Ariel.
-Pues yo no entiendo cómo no os puede gustar el francés, es un idioma hermoso.- Dijo Aurora mientras giraba lentamente.
-Es que tú eres muy cursi.- Se rió Mérida.- Bueno, me voy que mi madre se enfadará si llego tarde.- Dijo tras mirar su reloj.
-Oye, ¿cuál es el edificio Jimmy McDonald?- Pregunto Mulan.
-Es el que esta al oeste del instituto.- Le respondió Bella.
-Ven, que te acompaño.- Dijo Mérida.- Nadie sabe que edificio esta al oeste del instituto.-
-Adiós chicas.- Se despidieron Mulan y Mérida.
-Yo también me voy.- Dijo Bella.
-Y yo.- La secundó Aurora- ¿Vienes Ariel?
-No tranquila, me llevaran mis hermanas.
-Vale, adiós.

-Y esa es Ariel.
Al escuchar esto Ariel se giró y vio a Flynn con Rapuncel.
-Aaa hola.
-Ya lo sé, ya la conozco. Es que Flynn es mi guía del instituto.- Le explico la rubia.
Mientras hablaban unos gritos de unos niños y el sonido de estos corriendo distrajeron a las dos chicas y Flynn. Los tres vieron como tres niños corrían hacia ellos.
-Yo no he hecho nada, lo juro.- Grito el más gordito de los tres.
-¿Flounder?- Se preguntó Ariel.
El más delgado de los tres y con la piel más oscura, paso cerca de ellos y seguido por uno un poco más alto de pelo castaño.
-Pascal.- Gritó Rapuncel.
-¿Rapuncel? Rapuncel, corre ayúdanos nos están persiguiendo.
El más lento y asustado de todos al fin alcanzo a los otros dos amigos, pero ver al moreno y alto chico se volvió a asustar y se escondió detrás de la pelirroja.
-No me hagas nada, yo no he hecho nada.- Grito este.
-Tranquilo Flounder, ya esta.-  Le calmo Ariel.
-¿Pero qué a pasado?
-Una tragedia, nos quieren dar una paliza. Y yo no he hecho nada.- Se quejo el último niño que había llegado.
Ariel rió de como su amiguito de explicaba tan asustado y moviendo las manos bruscamente. Tranquilo pequeñín, ya esta.- Le abrazo.
-¿Estáis tan asustados porque os persiguen unos niños de 12 años?- Preguntó el chico mayor.
-No,- dijo el amigo de Rapuncel negándose brutalmente.- han repetido primero tienen 13.- Dijo como si fueran las personas más fuertes del mundo.
-Tranquilo que Flynn os defenderá.- Dijo Rapuncel dulcemente.
-Que vienen.- Dijo Pascal poniéndose al lado de su amigo, que todavía no había hablado.
Tras chicos vestidos de negro aparecieron al final del pasillo, cuándo se acercaron a ellos Rapuncel le dio un pequeño codazo a Flynn.
-¿Qué? A si, si,...- se aclaro la garganta.- Ni se os ocurra acercaros nunca más a ninguno de mis amigos, ni amenacéis a nadie sobretodo si es más pequeño que vosotros, o sino, yo iré con mis amigos a por vosotros.
Tras terminar su monologo los tres chicos se fueron corriendo.
-Ves, ya esta estos chicos no os van molestar más les dijo Ariel.
-Pobrecitos, creo que los has asustado demasiado.- Dijo Rapuncel preocupada.
-No, no, no, lo ha hecho genial, eso les pasa por pasarse conmigo.- Dijo Flounder.
Las dos chicas se rieron de como el pequeñín ya no tenía nada de miedo.
-Venga, vamos, que vuestras madres seguro que estarán preocupadas.- Indicó Ariel.
-Si, vamos Abú.- Dijo Pascal.
Cuando ya estaban a unos metros este se acerco corriendo.
-Y contigo ya hablare otro día.- Le dijo seriamente a Flynn señalandole con el dedo.
Rapuncel intento no reírse pero cuando desapareció por la puerta no lo pudo evitar.
-¿Enserio, consigo que no le den una paliza y me amenaza?
Tras esto Rapuncel se rió todavía más fuerte.
-Bueno, seguimos con el tour mañana ¿no?
-¿Qué?- pregunto Rapuncel.- Creía que iba a ser ahora.
-No. no, no, ya estoy pasando demasiado rato de más en el instituto.- Se quejó.
-Pero le he dicho ami madre que llegaría tarde a casa por eso, y no sabes cuánto me ha costado convencerla.- Le miro Rapuncel con sus grandes ojos verdes.
-Bueno,- se rasco la nuca Flynn- si quieres podemos ir a dar una vuelta a la ciudad.
-En serio.- Grito.- No se si debería, es que,.. mi madre piensa que estoy en el instituto... y no en la ciudad...bueno... vale.- Dijo al final entusiasmada.



miércoles, 5 de agosto de 2015

Capítulo 2. Primer día

El primer día de clase comenzaba en el instituto Walt Disney. Los más jóvenes corrían en grupos pequeños de un lado a otro para no perderse, otros corrían para no llegar tarde en su primer día. Y ahí en medio del pasillo se encontraba una pelirroja en su taquilla.
-Hola Ariel.- Le saludo un castaña.
-Hola Bella, dime por favor que has visto a Aurora.
-No, el primer día y seguro que ya se ha dormido.
-Pues tiene un par de minutos para no llegar tarde.
-Nosotras también tendríamos que ir a clase si no queremos llegar tarde.
Unas taquillas a la derecha se encontraba un muchacha de largos cabellos rubios que se llevaba algún que otro empujón mientras sacaba los libros de su taquilla.
-Rapuncel, ¿vienes con nosotras a clase?- Le indicó Bella.
La rubia se percato de la pregunta y le dio gracias al cielo por enviarle un ángel que le llevara a clase.
-¿Es la primera vez que estas en el colegio?- Le pregunto Ariel.
-Si, hasta ahora había estudiado siempre en mi casa.- Le respondió sin levantar la mirada.
-Pues tú tranquilízate al principio puede ser un poco agobiante pero si mantienes la cabeza fría te ira bien.

El timbre sonó y todo el mundo se sentó en su sitio.
-Buenos días clase.- Exclamó Gisele apareciendo por la puerta y en el momento que iba a cerrarla una rubia apareció por la puerta.- Porque poco Aurora.- Le sonrió la profesora.
-Lo siento.- Dijo la alumna casi sin aliento y se sentó en el sitio que pudo.
-Primer día y ya te has dormido. Eres increíble.- Le susurro el castaño con el que se sentaba.
-Cállate Felipe.

Pasaron las clases y llego la hora de comer. Cuando termino la clase antes de la comida Ariel cogió del brazo a Aurora y Bella y las sacó a los jardines del instituto.
-Os tengo que decir una cosa que me ocurrió la última semana de verano.- Exclamó al ponerse detrás de un árbol.
-Tiene que ver con un chico. ¿A que si Ari?-La pelirroja simplemente giraba con aire soñadora.- Lo sabía, lo sabía.- Le abrazo la lata rubia.
-Haber, cuéntanos antes de que esta te ahogue.- Dijo Bella.
-¿Sabéis quien es mi vecino de la casa de la playa, verdad?
-¿Te refieres al guapo Eric por el que llevas colada desde que se mudo a esa casa durante el verano hace dos años?
-Si. Aurora, ese mismo.
-¿Como no lo vamos a saber?- Sonrió la castaña.
-Venga dinos que pasa con él.
-Pues la última semana estaba nadando sola y el comenzó a navegar con una barca muy pequeña que tiene bastante alejado de mi, de repente el mar se revolvió y empezó a llegar una tormenta y el viento se levanto, y con él unas olas super fuertes, que lograron volcar su barca, yo lo vi todo la barca se volcó y no aparecía por ninguna parte.
-¿Se ahoga?
-Unos segundos después salió del agua y se agarro a la barca que estaba boca abajo, así que me tranquiliza, pero entonces otra ola fuerte se lo llevo y en ese momento me tire al agua para rescatarlo.
-¿Enserio que lo rescataste?
-Si.- Grito.- Logre sacarlo como pude pero estaba inconsciente.- Dijo más tristemente.
-¿Le hiciste el boca a boca?
-¿Qué, no no. Me asegure que tenía pulso y entonces comenzó a toser y se despertó.
-No me lo puedo creer.- Dijo la rubia.
-¿El qué?
-Que estas saliendo con Er...- La pelirroja le tapo la boca bruscamente para que nadie oyera el nombre de su amor.
-No estoy saliendo con él Rosa, antes de que se despertara del todo oí los ladridos de su perro y me fui.- Dijo tristemente.
-¿Que hiciste qué?- Dijeron las dos chicas a unisono.
-Me entro el pánico y me fui.
-¿Pero no te vio?
-Si que vio a una chica pero no la reconoció y no sabe que soy yo.
-Oye, ¿este año te apuntaras al fin al equipo de natación?
-No lo sé.
-Te quieres apuntar ya desde el año pasado.
-Pero es que ahora Eric es el presidente del club, y tengo miedo de que me reconozca.

-Me he apuntado al club de tiro con arco, ¿tú ya sabes a que club te vas a apuntar?
-No lo sé, ¿hay alguno de artes marciales?
-Si, creo que si, pero solo hay chicos.- Le contesto Mérida mientras cogía una manzana como postre en la cafetería.
-Va da igual.
-Así que eres una chica con carácter, eh Mulan.
-Eso parece ser.
-Me gusta, creo que podremos llegar a ser grandes amigas.
-La verdad no creí que iba a hacer una amiga con tanta facilidad, nunca he sido muy sociable.
-Yo nunca he tenido una gran amiga de esas que quedan siempre y le cuentas todos tus problemas y secretos.
-Yo tampoco.
-Mira, vamos a sentarnos con Rebecca y Jane.- Mérida se apresuro a llegar a la mesa donde estas dos se sentaban. Mulan la siguió más tranquilamente.- Chicas, Mulan esta pensando en apuntarse al club de artes marciales.
-Pero ese club creo que es solo para chicos.- Dijo Jane.
-Va, tonterías, eso es solo porque ninguna chica antes se había apuntado. Pero seguro que Mulan le da una patada en el culo a cada uno de los que estén allí.- le dio un mordisco a su manzana.
-Además sino lo intenta nunca entrara.- Dijo Rebecca.
-Ahí le has dado espíritu libre. Bueno, Mulan, te las presento mejor. Esta es Rebecca, una hippie que le encanta la naturaleza y los animales, le gusta los deportes de aventuras como la escaladas y el senderismo y cosa de esa y esta en el club de los "amantes de la naturaleza" donde van a todas las manifestaciones para cuidar el medio ambiente, a propósito ya no se diseccionan ranas gracias a ella. Me dejo algo... ah si, es vegetariana, Y ella es Jane es una de las cerebritos de la clase junto Bella y seguidas de Tiana, sobretodo en ciencias esta en el club de ciencias naturales, le encantaría ser científica y estudiar las especies de la selva, si, es un poco rara, al parecer le ha cogido cariño a los monos que se encuentran en este instituto y quiere seguir estudiándolos, pero aun con todo la sigo queriendo.- Dijo mientras le pellizcaba la mejilla a Jane.

-Y la de los pelos rojos incontrolables es Mérida,- comenzó a explicar Jane.- es un alma libre que le encanta el tiro con arco y todo lo que haga rabiar a su madre.
-Oye.- Se quejó la susodicha.
 -Es una de las pocas chicas que están en la clase de carpintería y tecnología. Odia todo lo que tenga que ver con la moda he intenta ir lo más cómoda posible, además de que nunca se peina el pelo y ha simple vista se sabe el porque. Le encanta llevar camisetas de sus grupos favoritos- varias sonrieron al ver que llevaba una camiseta púrpura de los 'Ramones'- y quejarse de sus tres hermanos trillizos pequeños, aunque siempre hace travesuras con ellos.
-Pero que bien me conoces.- Se tiro Mérida encima de ella.
-Por favor, no estrangules a mi mejor amiga.- Dijo Rebecca.
Mulan lo único que podía hacer era reír, le encantaban sus nuevas amigas.


Los cuatro chicos más populares del décimo grado se sentaba juntos en una mesa, a la que la mitad de las chicas estaban mirando.
-¿No os sentís extraños cuando te miran tan atentamente mientras estas comiendo?- Susurro Felipe.
-No, a mi me gusta tener atención sobre mi.- Dijo Naveen con una apuesta sonrisa a sus seguidoras.
-Disfrutarlo, igual un día lo echareis de menos.- Les dijo James.
-Chicos, recordad que mañana por la tarde son las pruebas para el equipo de fútbol.- Dijo un corpulento chico de rizos anaranjados y ojos azules.
-Vale, Her, lo tendremos en cuenta.
-No me falléis chicos. A Naveen para el equipo de baloncesto será el jueves.- Y se fue con su bandeja a la mesa donde le esperaba un chico de pelo negro y un chico asiático musculoso.

-Oye, ahora que estamos solos, - empezó a decir Felipe- ¿este año le contaras a Claire lo que sientes por ella?
-No lo sé, creo que no, es... es complicado.- Le contesto Enrique.
-Pero tú la quieres.
-Y yo no sé si ella a mi también.
-Oh vamos Claire es una chica muy dulce, aunque no este enamorada de ti, cosa que dudo, seguro que te dará una oportunidad y no te dejara en ridículo. Si estuviéramos hablando de Jazmín no te diría esto pero yo creo con Claire tenéis futuro.
-No lo sé... ¿tú le darás una oportunidad a Aurora?
-Ya estamos con eso.
-Ella lleva enamorada de ti desde hace años.
-Eso no lo sabes.
-Créeme, aunque no lo haya dicho seguro que es así. Y te conozco muy bien y sé que a ti en el fondo también te gusta, y mucho pero tienes miedo al amor y con lo cabezota que eres no le daras una oportunidad.
-Es también bastante complicado, nuestros padres han estado bromeando siempre que seríamos una buena pareja pero la conozco desde pequeño y es mi mejor amiga desde que tengo uso de razón y no me gusta como nada más que una amiga.
-Bueno, dejemos de hablar de este tema, hablando antes de Jazmín, ¿qué tal le fue con Naveen?
-No tengo ni idea, la primera semana de Julio me envió un mensaje Naveen de que había estado ya con dos tías, así que creo que duraron ocho días juntos.
-Nuevo record.- Se rieron los dos amigos.

Capitulo 1.Ceremonia de bienvenida

Las vacaciones se terminan y todo los jóvenes saben lo que viene después del verano, aunque a casi todos no le haga mucha ilusión, la escuela.
El instituto W.Disney  no era un instituto normal y corriente, contenía todo los que podéis imaginar, piscina, gimnasio, laboratorios, teatro, grandes jardines,pistas de tenis, de fútbol, cancha de baloncesto,...

Walt Disney se volvió a llenar de adolescentes tras dos meses, algunos de ellos fue el primer año que iban, como los más pequeños que estaban aterrorizados por el cambio de colegio, los más mayores ya entraban con más confianza aunque todavía seguían teniendo un poco de respeto a la vuelta de clase, mucho amigos se alegraban de su reencuentro tras no verse en el verano y otros solo pensaban en todo lo que tendrán que estudiar en el año nuevo.

Todos los alumnos que van a estudiar esta año en el instituto Walt Disney se encontraban sentados en el salón de actos donde la directora del instituto daba su discurso de bienvenida al que casi nadie hacía caso, los más pequeños porque estaban muy nervioso como para escucharla y los mayores porque estaban cansados del discurso de todos los años.

-Bienvenidos al instituto Walt Disney donde intentaremos que vuestros sueños se hagan realidad. Un nuevo curso comienza y con este amistades, sueños y aventuras - comenzó a recitar- espero que todos los alumnos nuevos disfruten de nuestras instalaciones al igual que los antiguos hicieron los años anteriores...- tras 20 minutos de charla ya se acercaba el final del discurso.-  ¡y recordad! cuando creáis en algo, hacerlo posible hasta el final y nunca olvidéis vuestro sueño aunque haya complicaciones por el camino. Os deseo un gran curso y que seáis felices por siempre.

Tras el discurso comenzaron a dividir los siete cursos (middle y high school) que se podían estudiar en el instituto W. Disney pero nosotros nos interesa el décimo grado (Sophomore).
Una joven mujer de cabellos cobrizos subió al escenario, tenia un aire de soñadora, y era muy guapa, se paro en el micrófono y sonrió a los presentes.
-Buenos días, mi nombre es Giselle y seré la tutora de 2B porfvor que todos los que nombre a continuación hagan una fila al lado de la puerta. -Adam Beaumont,- un corpulento chico de rubios cabellos y mirada intensa se levanto y con el distintos murmullos en la sala.- Alan Gallard,- el chico de pelo negro y piel bronceada se dirigió a la fila con pasos firmes y seguro de si mismo,-Anna Arendel- una feliz joven se acerco a la pequeña fila- Ariel Andersen- la pelirroja se acerco lentamente a la fila cruzando los dedos y deseando fuertemente que le tocara con su amiga- Aurora Basile,- La pelirroja anterior abrazo fuerte a su amiga al enterarse que irían a la misma clase- Bella Villenueve- la joven que llevaba distintos libros en el brazo se acerco a sus dos amigas que la esperaban en la fila sonriendo- Blanca Nieves- una chica de piel blanca se acerco a la fila con aire soñadora y una sonrisa en la cara- Claire Lewis- la dulce rubia fue a la fila intentando pasar lo más desapercibida posible- Enrique Perrault- el joven que consiguió algún suspiro en la sala se acerco feliz, ya que este año estaría cerca de Claire-  Elsa Arendel- la joven rubia de piel pálida fue a la fila feliz de estar en la misma clase que su hermana melliza - Esmeralda Foucher-  la chica de mirada seductora y sensuales andares fue segura de si misma, le daba igual a la clase que fuera, iba a ser bien recibida en cualquier lugar -Felipe Charming- el encantador chico se coloco en la fila mientras alguna triste se enteraba que no iba a tener la suerte de estar en su clase -Flyn Rider- fue a su fila mientras mandaba miraditas a las chicas del salón - Jane Porter- la joven chica se apresuro a colocarse en el lugar indicado- James Blissful- el chico se coloco al lado de su amigo Felipe-Jasmín Agraba- la joven de ojos castaños y un poco alargados se acerco lentamente y sensualmente a la fila donde también la esperaba su mejor amiga- John Rolfe- el apuesto joven se coloco en la fila- John Smith- el rubio se acerco algo irritado  la fila ya que iba a pasar el curso con el anterior Jonh- Megara Deity- la joven de apuesta sonrisa se acerco a la fila donde la esperaban Jazmín y Esmeralda- Merida Fergus-  la pelirroja de rizos incontrolables se coloco con graciosos andares en la fila- Mulan Fa- la chica asiatica se dirigio a la fila deseando que no fuera un curso muy duro, sobretodo por el idioma,- Naveen Maldonia- el apuesto de piel oscura fue a la fila con su maravillosa sonrisa y algún corazón roto detrás de él- Rapuncel Golden- una chica de largos cabellos dorados se apresuro a la fila sin levantar la mirada- Rebecca Matoaka- la chica de rasgo indígenas y vestimenta hippie se dirigió al lado de su amiga Jane- Tony Clayton- el chico de largas cabelleras castañas se coloco en la fila aunque pareciera un poco descolocado- y por último pero no menos importante Tiana Newman- la morena sonrió y se coloco en la fila.

Ya todos sentados en la clase la profesora se puse en medio.
-Bueno somos una gran clase,- exclamo- como ya os he dicho antes yo me llamo Gisele y se que mucho de vosotros ya se conocen, pero aun así tenemos alumnos nuevos, esos son Rapunzel y Tony y nuestra alumna de intercambio de china Mulan, chicos espero que tengan una buena bienvenida a nuestro instituto. Además os tengo que explicar, aunque imagino que ya lo sabréis que durante esta primero semana de clase os tendréis que apuntar como mínimo a un club,ahora al salir de clase tendréis que elegir las cinco asignaturas opcionales además de las cuatro obligatorias, lengua, inglés, matemáticas y gimnasia. También elegiremos al delegado de la clase así que el que se quiera presentar ya puede ir pensándolo.
Y como nos sobra algo de tiempo quien se anima a explicar que ha hecho durante el verano.
Todo el mundo odiaba eso, sobretodo los que se han pasado todo el verano en casa sin hacer nada.
La joven de ojos verdes levanto la mano.
-Bueno, como muchos sabréis me llamo Esmeralda y he estado el mes de Julio en un campamento de danza y teatro en París.
-Guau, eso es impresionante. ¿Alguien más?
-Yo he estado el verano visitando a mi familia de Escocia- Dijo la joven de los revoltosos rizos.
-Así que eres de Escocia, emm...Mérida¿verdad?- Pregunto la profesora.
-Yo pase el verano en mi playa privada.- Dijo el moreno.
-Nosotras estuvimos esquiando en los Andes.-Dijo Anna señalando también a su hermana.
-Yo de crucero en las islas griegas.- Exclamo Megara.
-Pues yo me he pasado todo el verano trabajando en una cafetería y ahorrando.- Le susurro Tiana a su amiga Claire.
-Yo casi no he salido de mi casa.- Le respondió dulcemente.

Sonó el timbre indicando el final de la clase.
-Bueno chicos, por hoy ya esta no olvidéis terminaros de apuntar en las clases ahora a salir, espero que este sea un gran curso con vosotros.

Y así empieza este gran año en el aula 2B